Tipos de resultados con respecto a los estados financieros

Tipos de resultados con respecto a los estados financieros

La Utilidad o Pérdida Bruta desde el punto de vista financiero, se conoce como margen de contribución. Es el resultado de descontar a la Ventas Netas, el costo de producción (o de ventas).

La Utilidad o Pérdida Operacional. Es el resultado de tomar la utilidad bruta y restarle los gastos operacionales (Gastos de Administración + Gastos de Ventas).

Toda empresa se crea con el fin de desarrollar una actividad en particular (el objeto social del ente económico), por ejemplo un restaurante, donde su objetivo principal es vender alimentos.

Pero el restaurante aparte de vender alimentos, eventualmente pude prestar el servicio de venta de minutos a teléfonos móviles. En este caso esa actividad no es considerada operacional por cuanto el restaurante no es una empresa de comunicación o que se dedique a una actividad conexa o relacionada. Así las cosas, los ingresos, costos y gastos relacionados con la venta de minutos; teléfonos móviles se consideran no operacionales y por consiguiente no se tienen en cuenta para determinar la utilidad operacional.

La Utilidad o Pérdida antes de Impuestos y Reservas. Los rendimientos financieros (otros ingresos) y los intereses pagados por financiaciones (otros egresos), al no estar relacionados con el objeto social de la empresa, no constituyen elementos de la utilidad operacional y deben presentarse en sección aparte del estado de resultados, para obtener la utilidad o pérdida antes de impuestos y reservas.

Utilidad o Pérdida del Ejercicio. En caso de obtener utilidad antes de impuestos y reservas, el paso siguiente es hacer un descuento como provisión del impuesto sobre la renta y disminuir un estimado.

Son estados financieros de propósito especial aquellos que se preparan para satisfacer necesidades específicas de ciertos usuarios de la información contable.

Cuando nos enfrentamos a leer nuestro estado financiero, algunos casos, pueden ser engañosos. Es importante entender las cifras y algunos conceptos, ya que nos ayudará a tomar decisiones.

Por ello, podemos hacer un estado financiero más específico que nos hable de activos y pasivos a corto y a largo plazo, por ejemplo.

Activos líquidos. Son definidos como aquellos que pueden convertirse en el corto plazo en dinero en efectivo sin perder valor. Por ejemplo: dinero en efectivo; dinero en cuentas de ahorro; las acciones, ETFs, Fibras, criptomonedas a precio de mercado; depósitos bancarios a plazo fijo como son los CETES o Pagarés.

Activos personales. Son los bienes personales, aunque generalmente no se incluyen como activos en una hoja de balance personal porque estos artículos muchos no pueden ser vendidos para pagar un gran préstamo a una entidad financiera. Sin embargo, se pueden incluir bienes personales con un valor significativo como autos, electrónicos, joyas, antigüedades, entre otros; si el valor se puede verificar con una valuación.

Como sabemos, todo lo que compramos al salir de la tienda pierde valor, y algunas veces no sabemos qué valor asignarles. Por ello, aquí te damos algunas reglas que pueden ayudarte a establecer el valor aproximado de tus pertenencias.

A tus muebles, electrodomésticos, entre otros, puedes asignarles un valor equivalente al 5% del valor de mercado.

Las joyas, relojes y ropa las puedes valorar mediante un 30% con base al precio de adquisición.

Por otra parte también, a bienes puedes aplicar el concepto de depreciación, es decir, un porcentaje fijo que se va restando, casi siempre, de manera mensual desde el momento de adquisición de un producto, y está vinculando a factores como tiempo de uso, etc.

Algunos especialistas sugieren estos porcentajes anuales de depreciación:

Edificios 5%. Maquinaria 10%. Equipo de transporte 25%. Mobiliario y equipo 10%. Equipo de cómputo 30%.

Por ejemplo. Mi laptop la compré hace 14 meses y me costó $12,000. El porcentaje de depreciación es de 30% anual, es decir, cada mes se deprecia $300, por lo que, al momento de hacer el estado financiero, vale $4,200 menos. Podría venderla en este momento en $7,800.

Activos inmobiliarios

Son aquellos bienes inmuebles que son propiedad de personas y que se pueden vender, no necesariamente es la casa en la que vives. Este es un activo que puede tener liquidez en el costo plazo, por ejemplo, si lo rentas, en cambio la venta, puede ser a largo plazo, desde 4 meses a más de un año; la venta depende de muchos factores desde la zona, las condiciones de inmueble, hasta la tardanza en los trámites legales y la modalidad de pago.

Activos diferidos

Forman parte de tu patrimonio financiero a largo plazo, pero son inaccesibles, a menos que cumplas una serie de requisitos, normalmente muy estrictos. Es decir: plan de pensiones, plan de ahorro sistemático, seguro de vida y herencias.

Además, son sujetos a impuestos, los cuales cambian constantemente, por lo que su valoración es poco objetiva.

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